*Por Muriel Álvarez Yamín.
Directora de Maysa Estética – Bienestar & Belleza

Si bien es un tema trillado en esta época del año, siempre es bueno recordar y re-aprender ciertos tips, consejos y rutinas para protegernos y prevenir el envejecimiento prematuro de la piel, manchas y estar conscientes de la importancia que el cuidado implica en nuestra salud.
Primero que nada hay que tener en cuenta la hidratación interna corporal, escuchamos constantemente acerca de los 2 litros diarios que hay que tomar, si bien es un parámetro general no es una regla aplicable en su totalidad. Tenemos distintas contexturas físicas, más altos, más delgados, con más o menos grasa corporal, etc.
Mi consejo es “andar con la botellita de agua para todos lados”. ¿A qué me refiero? No pensar que tomando tres litros antes de acostarnos compensamos toda una jornada de deshidratación. También el despertarse varias veces durante la noche afecta nuestras capacidades tanto físicas como mentales.
Seamos progresivos, si no nos gusta el agua, busquemos alternativas: gajos de limón, pomelo o naranja en la misma, comer fruta, vegetales, ingerir poca sal, tomar infusiones naturales. Té de hierbas en hebras (frío o caliente) o el surtido de la verdulería para una sopa casera y rápida es una alternativa genial. Hasta incluso, sin ir a la preparación de LA ensalada de frutas o EL batido del verano, podemos cortar dos o tres frutas de estación, dejarlas en agua tibia, luego ponerlas en la heladera (obviamente tapadas para que no se contagien de otras moléculas que se encuentran allí) y tomarnos un rico jugo natural casero prácticamente en el acto.
Un uso poco valorado del agua es mantenernos con ella sobre la piel. Es decir, después de bañarnos, si tenemos tiempo, no secarnos en seguida con la toalla, humedeciéndonos el rostro cada una o dos horas cuando vamos al baño en nuestro trabajo o, teniendo nuestro propio rociador de aguar termal si no queremos que se nos corra el maquillaje son opciones subestimadas del poder de la hidratación natural del agua, sin contar que, los vehículos más líquidos, son los que generalmente penetran de forma más efectiva en nuestra epidermis.
Ahora tratemos lo que más nos intriga saber: los activos y tratamientos que necesitamos para hidratarnos.
Todos los productos que contengan Ácido Hialurónico son destinados a esta función, lo que tenemos que evaluar es, como he mencionado antes, el vehículo. Para pieles grasas o mixtas recomiendo geles, serums y líquidos; para pieles involutivas, fotoenvejecidas (de exposición al sol constante) y secas, cremas y emulsiones. También es importante consultar a nuestra cosmiatra o cosmetóloga de confianza para que nos recomiende el tratamiento indicado en cada uno de nosotros y, fundamental, mantener la piel limpia todos los días.
Para finalizar, como siempre digo, apuntemos a metas cortas, hagamos una “rutinita de a poco” así podemos mantener nuestro cuidado en el tiempo, disfrutemos lo que nos gusta, tomemos esa gaseosa sin culpa y valoremos lo lindo del día a día. La belleza siempre es de adentro hacia afuera, decidir sentirnos bien es vernos bien.

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